martes, 9 de noviembre de 2010

La defensa hecha arte - GIACINTO FACCHETTI

Giacinto Facchetti era el Pelé de la retaguardia. En el plano técnico, permanecerá en la historia del fútbol como el hombre que sacó a los defensas laterales de su jaula. Fachetti, primer zaguero atacante de la era moderna, paradójicamente eclosionó en el universo hiperrealista del catenaccio de Helenio Herrera.

Tan elegante en el campo como en la vida, fue asimismo hombre de un solo club, el Inter de Milán, en el que pasó por todos los escalones, desde el de simple jugador hasta el de presidente, siempre con discreción y una majestuosa dignidad. Giacinto Facchetti se resume en una palabra: clase.

Originario de Treviglio, la segunda ciudad más importante de la provincia de Bérgamo, Facchetti estuvo mucho tiempo dudando entre dedicarse al fútbol o al atletismo. A sus 18 años, sus 1,88 metros de altura y sus 85 kilos de peso hacían de él un atleta excepcional, sobre todo porque a su excelente físico añadía dotes indudables para el sprint. A la sazón soñaba con ser campeón olímpico de 100 metros lisos.

Pero la llamada del fútbol fue más fuerte. Su vida dio un vuelco en la primavera de 1960 cuando Helenio Herrera se fijó en él mientras jugaba en la punta de ataque del Trevigliese, el equipo de su ciudad natal.


El primer "primer delantero"

H.H. lo reclutó al instante y pronto haría de él la piedra angular de su catenaccio explotando sus cualidades naturales: velocidad y técnica sin par para un jugador de su talla. Hasta la llegada de Facchetti, los defensas se atrincheraban en su campo con la tácita prohibición de no franquear la medular y con la única consigna de contener los ataques contrarios. No se trataba de contraatacar o de salir con el balón jugado aprovechando la destreza de los defensas, a quienes no se conceptuaba como "primeros delanteros".

No por casualidad, el apodo de Herrera era El Mago. El entrenador de los Nerazzurri enseguida se percató del rol que podía jugar Facchetti en su sistema. Desde su llegada al Inter, lo instaló en la demarcación del lateral izquierdo y lo hizo debutar el 21 de mayo de 1961 en el Estadio Olímpico frente al AS Roma (2-0). A sus 19 años, el joven zaguero no tardó en adueñarse definitivamente del dorsal número 3, e inscribió su primer gol en la Serie A en su segundo partido contra el Nápoles. Durante 18 años, Facchetti supo imponerse con maestría en la defensa antes de proyectarse hacia el ataque.

Cuando los defensas contrarios trataban de pararlo, recurría a centros milimétricos a las botas de Mario Corso, Luis Suárez, Sandro Mazzola o Jair. Por el contrario, cuando los jugadores contrarios apretaban la marca a sus compañeros atacantes, él no dudaba en aprovechar la oportunidad de acudir al rescate. En 475 partidos de la Serie A, cosechó 59 goles, a los que hay que añadir 10 más en la Copa de Italia y otros 6 en 68 encuentros de Copa de Europa. O sea, un total de 75 tantos con la camiseta del Inter, 10 de ellos en la temporada 1965/66. Es un balance admirable para un defensa en pleno apogeo del catenaccio.





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